Baño de pies
LIFESTYLE

Disfruta de un buen baño de pies en casa

Relajante, curativo, refrescante: los baños de pies pueden tener diferentes efectos en el cuerpo y la mente. Aumentan el bienestar en invierno y verano y ayudan con algunas enfermedades. Te contamos cómo puedes prepararte tú misma un buen baño relajante para los pies.

Los beneficios de un baño de pies son múltiples y diversos. Ya sea frío, caliente, con aceite o hierbas, los baños de pies aumentan el bienestar en muchas situaciones diferentes, tanto en verano como en invierno.

Con la receta correcta, los baños de pies pueden aportar no solo cuidados sino también efectos medicinales. Sin embargo, esto no requiere necesariamente del telón de fondo de un estudio profesional. Puedes preparar tu propio baño de pies tú mismo. Te lo contamos en el siguiente post.

Elementos imprescindibles para un baño de pies.

  • Aditivos de baño.
  • Los aceites de baño.
  • Lavabo, bañera o cubeta.
  • Termómetro.
  • Agua.

¿Qué hace un baño de pies?

Cuando preparas un baño de pies, no solo las extremidades inferiores se benefician de ello, sino también todo el cuerpo. Un baño de pies afecta a todo el organismo, incluido el sistema inmunitario, el metabolismo, la circulación y el sistema nervioso. ¿Por qué? El agua puede generar diversos estímulos por todo el cuerpo pudiendo incluso puede afectar los órganos internos.

Los baños de pies afectan también a tu circulación sanguínea. En función de la temperatura del agua puede afectarte de una u otra forma. El agua tibia tiene un efecto relajante mientras que el agua fría inicialmente contrae los vasos sanguineos por ejemplo.

Lo que debes tener en cuenta al preparar un baño de pies.

A primera vista, parece bastante simple preparar un baño de pies tú misma. Agua, aditivos de baño y ¡listo! Pero no. Hay algunas cosas que debes considerar antes para conseguir los mayores beneficios para tu cuerpo.

  1. ¿Qué quieres lograr? Adapta el baño de pies a tus necesidades. Si tienes razones médicas para darse un baño de pies, primero debe consultar a su médico.
  2. Verifica la temperatura: Por ejemplo, no te laves los pies con agua demasiado caliente. Importante: Un baño de pies tibio está entre 36 y 38 grados, uno caliente entre 39 y 41 grados. Dependiendo de la temperatura y duración del estímulo (duración y grado de calor), obtendrás diferentes efectos.
  3. Mezcla aceites con un emulsionante: ¿No deseas utilizar aditivos de baño preparados, sino mejor aceites esenciales? Si deseas prepararte un baño de pies con aceites, cuando lo uses, asegúrate de mezclar el aceite con un emulsionante de antes. De lo contrario, el aceite flotará en el agua y puede causar irritación en la piel. La leche, el suero en polvo o la crema por ejemplo se usan como emulsionantes. Además, solo tienes que agregar unas gotas del aceite esencial. Menos es más aquí. Una vez tengas la mezcla de aceite y emulsionante se agrega al baño de pies.
  4. Crea espacio: Tus pies necesitan suficiente espacio: Es importante asegurarse de que ambos pies se sientan cómodamente uno al lado del otro en el suelo. Esta es la única forma de conseguir una relajación completa.
  5. Tiempo de secado: Cuando terminas el baño de pies, los pies deben secarse completamente. Ten en cuenta que tus pies aún estarán calientes durante unos minutos después del baño, ya sea después de un baño de pies con agua tibia o fría.

Tipos de baños de pies

Si desea preparar un baño de pies tú misma, generalmente debes diferenciar entre las siguientes dos variantes (modos de acción):

Baño de pies para el cuidado: No hay que tener antecedentes médicos para disfrutar de un baño de pies. Simplemente, podemos prepararlos para el cuidado de los mismos, ya que los baños de pies suavizan la piel y mejoran la circulación..

Sin embargo, la temperatura del agua no debe ser demasiado alta (aprox. unos 38 grados). Puedes agregar un poco de vinagre dado que es bueno a la hora de matar las bacterias u hongos que puedan estar presentes en nuestros pies. El tiempo de baño recomendable sueles ser de entre diez y veinte minutos.

Baño de pies por razones médicas: Dependiendo de la enfermedad que tengas, los baños de pies pueden ayudar variando la temperatura del agua. Un baño frío, por ejemplo, es refrescante al principio, relajante después y ayuda con los trastornos venosos. Los baños de pies tibios, por otro lado, aumentan la circulación en general y proporcionan calor.

Los baños en ascenso calientan todo el organismo y dilatan los vasos. Los baños alternos son muy buenos para la circulación y los vasos sanguíneos. Algo muy bueno es alternar el agua tibia con el agua fría. Esta variante ayuda contra pies fríos crónicos y los problemas circulatorios, al mismo tiempo que fortalece el sistema inmune.

Los aditivos de baño influyen en el efecto.

¿Salvia, limón o sal? Piense en el efecto que deseas lograr con los aditivos de baño. Dependiendo de los ingredientes que uses para tu baño de pies, también influirá en la forma en que funciona. Por ejemplo, la corteza de salvia o roble ayuda contra el sudor del pie y el agua jabonosa contra las infecciones del lecho ungueal.

Si usas miel, leche o crema ayudarás a tu piel, y aceite de romero si deseas aliviar tus dolores musculares. Si tienes fiebre, el aceite de limón es una buena opción. Los pies calientes y cansados ​​se regeneran mediante un baño de pies con sal (marina). La sal tiene un efecto refrescante y favorece la secreción de toxinas a través de la planta del pie.

Cuando se debe evitar un baño de pies

Los baños de pies no siempre tienen un efecto positivo en nuestro cuerpo. Por ejemplo, si padeces trombosis venosas agudas, debes evitar un baño de pies. Se deben evitar los baños fríos de pies para la cistitis aguda, la presión arterial alta y los trastornos circulatorios.

Los baños de pies calientes también pueden tener un efecto negativo sobre las venas varicosas y los trastornos circulatorios arteriales. ¿No estás segura de si debes tomar un baño de pies? No se arriesgue y consulta a tu médico.

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