Cómo empezar a meditar
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¿Cómo empezar a meditar?

Lo primero que deberías plantearte es por qué empezar a meditar. Y es que la meditación tiene efectos positivos en tu salud y en tu felicidad con solo unos minutos al día.

La meditación te relaja. Dejas ir el estrés y obtienes una visión general de tu vida. También te ayuda a conocerte mejor a ti misma. Te ayuda a acercarte a tu verdadera naturaleza, por así decirlo. La meditación puede ser una experiencia espiritual, aunque no siempre tiene por qué serlo.

Además, la meditación tiene una gran cantidad de beneficios para la salud. La meditación reduce las hormonas del estrés en tu cuerpo y hace que tu presión arterial baje y tu cuerpo se calme.

¿Cómo debo sentarme durante mi meditación?

Mientras meditas, puedes sentarte o acostarte como desees. La posición básica es la posición del loto, donde pones el pie izquierdo sobre la pierna derecha y viceversa. ¡Entrar en esta posición es muy difícil y salir de ella también!

La meditación tiene que ver con la paz y la concentración, por lo que es importante que no tengas ningún malestar físico. Asegúrate de meditar en un entorno tranquilo y no demasiado brillante donde no te molesten. Apaga tu móvil y tu ordenador.

  • Puedes meditar con las piernas cruzadas o en la posición de (medio) loto. Asegúrate de colocar tu cabeza en línea con tu espalda para que tu columna esté recta. Si encuentras dolorosa la posición del loto, puedes apoyarte con una almohada.
  • Medita sobre tus piernas. Siéntate sobre tus piernas y apoya los pies en el suelo. Siéntate con los glúteos apoyados en los pies. Asegúrate de que tu columna esté recta. También puedes colocar una almohada entre las piernas y los glúteos.
  • Medita acostada. Encuentra un lugar para acostarte y apoya tu cabeza sobre una almohada mientras extiendes tus manos en el suelo.
  • Medita sentada. Siéntate en un sillón y relaja tu cuerpo.

Medita basándote en tu respiración.

Mientras meditas, puedes concentrarte en tu respiración. Debes ser consciente del aire que fluye hacia tus pulmones. Observa cómo sale de tu barriga. Inhala y exhala muy lentamente. No cambies tu respiración, solo percíbela. Regresa lentamente al enfoque a tu respiración siempre que te distraigas.

No pienses en nada.

¿Cómo puedes pensar en nada? Eso es imposible! Descubrirás que, cuando meditas por primera vez, tienes muchos pensamientos. El arte de la meditación consiste en dejar ir estos pensamientos. Déjalos ir y venir mientras mantienes la concentración en tu respiración.

No tienes que juzgar, planificar o recordar. Piensa en tus pensamientos como nubes en un cielo azul. Observa las nubes y déjalas pasar tranquilamente.

¿Te dejas llevar por tus pensamientos? Vuelve lentamente el enfoque a su respiración. Con la práctica, podrá observar tus pensamientos como si fueras una espectadora y despejar realmente tu mente mientras meditas, aunque solo sea por un momento.

¿Con qué frecuencia debo meditar?

Notarás los efectos aunque solo medites 5 minutos al día pero al final eres tú quien debe determinar tus propios tiempos experimentando. Por ejemplo, medita durante 10 minutos todos los días durante un mes y observa qué efecto tiene en tu vida.

Probablemente te sientas un poco extraña la primera vez, pero después de varias sesiones de meditación pronto te sentirás cómoda con él.

¿Empezando con la meditación?

Si ya tienes claro lo qué es la meditación, cómo funciona y qué puede aportarte, ha llegado el momento de prepararte para la primera sesión y ponerte a ello.

  1. Elije un momento del día para comenzar tu primera sesión de meditación, preferiblemente un momento en el que tengas tiempo, paz y espacio para meditar sin ser molestada.
  2. Considera utilizar recursos de apoyo como un CD, videos o audios de meditación guiada para empezar.
  3. Comienza meditando poco tiempo, como unos 10 minutos. Si te perece demasiado y notas mucha incomodidad física, también puedes meditar algo menos de tiempo al principio.
  4. La mayoría de los principiantes encuentran que la meditación del escaneo corporal es la meditación más fácil para empezar, que se basa en ser consciente de las diferentes partes del cuerpo. La meditación del conteo de respiraciones es otra buena forma de empezar.
  5. Dale a los ejercicios una oportunidad. No puedes evaluar un ejercicio hasta que lo hayas practicado varias veces. Trata de completar siempre los ejercicios a pesar de que sientas que la cosa no va tan bien como esperabas o aunque no estés experimentando tanto efecto como pensabas.
  6. Solo después de haber practicado todos los ejercicios en varias sesiones y preferiblemente muchas veces, podrás seleccionar tu forma de meditación favorita y practicarla intensamente durante un período de tiempo.
¿Quieres empezar a meditar? Buen plan. La meditación tiene muchas influencias positivas en tu vida y no es nada difícil.

 

 

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